Fiestas temáticas

Las fiestas temáticas no son nada nuevo; siempre han existido, pero nunca pasan de moda y siempre son un éxito seguro. Le mostraremos cómo organizar una fiesta temática que todos recordarán con cariño. 

Primero debe concentrarse en un solo tema y explotarlo al máximo. Existen temáticas basadas en el rock, el cine de terror, el blanco o las series actuales más conocidas. Sea lo que sea, la mejor opción es elegir un tema y que la fiesta gire en torno a él.


Decoración temática

Una fiesta no estaría completa sin algún tipo de tema. Es el que tejerá un hilo conductor en todo. Si el tema de la fiesta infantil es la limonada y el color amarillo, las mesas y las sillas pueden estar decoradas en este color. Si hablamos de un concierto de rock, las paredes pueden estar forradas con guitarras y discos.

El atuendo de los invitados

Para montar una fiesta temática, necesitará la ayuda de sus asistentes. Por eso, unos días antes de la fiesta, deberá pedirles que lleguen vestidos de algo concreto, que servirá como tema. Todos hemos estado en esas reuniones de flower power en las que todo el mundo se disfraza de flores, vestidos blancos o moda de los años 70. Este evento no sería lo mismo sin los disfraces.

No deje de lado la comida temática

Sin comida y bebida deliciosas, no hay celebración. Como no conocemos los gustos de todo el mundo, siempre es preferible tener de todo. 

Este tipo de comida debe tener, por supuesto, la forma del tema principal de la fiesta. Siguiendo con nuestro ejemplo rockero, podemos conseguir bocadillos con forma de guitarra y, sobre todo, una tarta con motivos rockeros. Esto debería bastar para contentar a todo el mundo.

Regalos y sorpresas

Tampoco se olvide de los regalos. Al final de la fiesta temática, siempre es bueno que los asistentes reciban un modesto regalo. Debe estar relacionado con la temática.